¿Qué es el envejecimiento cutáneo?

ENVEJECIMIENTO CUTÁNEO:

La piel envejece al mismo tiempo que los demás órganos de nuestro cuerpo, pero las alteraciones son más visibles en ella puesto que es el más aparente.

Dado que la piel es el indicador de la edad y la esperanza de vida aumenta, se ha convertido en el objetivo de todos los cuidados posibles para retrasar el envejecimiento.

¿Qué es el envejecimiento cutáneo?

El envejecimiento representa un conjunto de manifestaciones que tienen lugar como consecuencia del tiempo vivido y de cómo se ha vivido.

Es un fenómeno fisiológico lento e irreversible que implica una serie de cambios anatómicos y fisiológicos que acontecen con el paso de los años, modificando las estructuras de los órganos y tejidos del organismo.

El envejecimiento cutáneo es el reflejo de la edad biológica que no siempre corresponde con la edad cronológica. La piel, a pesar de seguir un proceso de envejecimiento, mantiene su principal función frente al medio ambiente, la función de protección.

Los cambios más visibles del envejecimiento de una persona se producen a nivel cutáneo, donde van a revelarse las primeras marcas visibles del paso de los años, con las alteraciones del color; la textura, de la transparencia de la piel, la aparición de las primeras arrugas, seguidas de unas alteraciones propias de la senescencia (telangiectasias, elastosis, tumores benignos y malignos…etc.).

Cambios generales: Signos visibles

Los signos visibles del envejecimiento de la piel se hallan representados esencialmente por la aparición de arrugas y pliegues hundidos en la cara y cuello, además de otras partes del cuerpo. Unidos a ellos se observan otros cambios que se pueden resumir de la siguiente manera:

-          Sequedad cutánea: la piel se presenta seca y descamativa, debida a la pérdida del manto hidrolipídico, por la disminución de las funciones secretoras de las glándulas sebáceas y sudoríparas.

-          Atrofia senil: la piel se presenta adelgazada, tanto a nivel de la epidermis como la dermis, que, como veremos, sufren alteraciones histológicas.

-          Arrugas y pliegues: la alteración que con más frecuencia se asocia a la idea de una piel envejecida es la aparición de arrugas:

  • Ojos: Patas de gallo. Bolsas en los párpados. Ptosis palpebral.
  • Boca: Surco nasogeniano más marcado. Ángulos de la boca más marcados. Arrugas peribucales.
  • Mejillas: Pérdida de la prominencia malar. Desplazamiento hacia abajo de las mejillas.
  • Cuello: Surcos transversales profundos. Arrugas verticales. “Doble cuello”.
  • Frente: Arrugas transversales. Arrugas en la región interciliar.
Mikel García | 16/07/2019

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